“La música es importante, pues cuando uno puede entenderse, emocionarse y comunicarse a través de ella, el lazo que crea puede llegar a ser indestructible. Finalmente, es un medio a través del cual se dice acá estamos, presentes y vivos. La música es alma y fuerza y se encuentra en el centro de la vida. A veces se pierde eso y pasa a ser un mero accesorio. Hay que desconfiar de quien no disfruta la música”, por Luciano Mariño. Imagen por Felipe Raveau. Publicada en El Dínamo.

¿Qué es la Ventana de Volodia? ¿Qué es y por qué existe Volodia? En la pequeña reseña que hay al costado se explica un poco el por qué de la necesidad de tres bandas amigas para crear un sello. La necesidad de abrir espacios que generalmente aparecen cerrados para la mayoría de las bandas llamadas independientes, esto debido en gran parte al reducido número de lugares donde poder llevar la música y donde presentarse en vivo, lo que es agravado por una suerte de explosión demográfica de bandas durante los últimos años.

A lo largo de estas columnas, se han presentado varios problemas característicos del ambiente musical actual que conciernen, en general, a las bandas menos conocidas e independientes como la escasez de escenarios, la insuficiente difusión, o el enclaustramiento. Pero también se han planteado algunas soluciones como la necesidad de “hacerlo uno mismo” -antigua consigna que se mantiene vigente- y lanzarse a la carretera sin pedir permiso ni perdón.

Pero por qué hacerlo, por qué tocar y empecinarse en salir adelante con una banda sin que esto suponga más que una simple satisfacción del ego del músico, un capricho. El solo hecho de exponerse frente a un público, de mostrarse y esperar su aprobación puede caer en la autocomplacencia. Sabemos que de eso está lleno el mundo, en todo ámbito, artístico, político y social.

Así y todo, a pesar de las dificultades y de los muertos caídos en el camino, hacemos música. Existen varios factores, pero principalmente lo hacemos porque nos gusta, nos nace. Porque creemos que la música no es sólo un vehículo para entregar un mensaje directo por medio de letras, como muchos piensan, sino que es en sí un mensaje que permite conectarse y crear comunión con las personas. Y he aquí lo importante, la necesidad de la comunidad, de las comunidades.

En las actuales condiciones sociales y culturales en las que vivimos y cómo se desarrollan las cosas, no sólo en Chile, sino en Latinoamérica, y de alguna manera en los países ricos del norte, es urgente fortalecer las comunidades y desarrollarse a partir de ellas. Esto vale para la música, pero también, y sobre todo, para el resto de las actividades humanas, lo que se logra a partir de acciones que construyen una identidad propia. Obviamente, en algunos casos, esta construcción, está presente desde la cuna y se respira constantemente, como en el caso de los movimientos indígenas o regionales, en ciertas zonas geográficas, donde el contraste es fuerte y determinante.

En otros casos, este proceso puede llegar a ser un poco más complejo. Sobre todo en un sistema como el que vivimos y en una generación que casi estuvo carcomida e inmovilizada por la desidia, generación criada entre la culpa y el miedo, más aún entre los que fuimos de cierta forma privilegiados. No me refiero a aquellos que no han cruzado la frontera de Plaza Italia, sino a los que no tienen ni muy mucho ni muy poco, pero más que suficiente. A veces demasiado, generando un velo de comodidad, impidiendo darse cuenta de las necesidades de los tiempos. Por suerte el tiempo pasa y el aire cambia.

Es esta construcción, que está en juego día a día, la que al final permite desarrollarnos, crecer, crear y defendernos. Se necesita crear sentido, y para esto se necesita establecer lazos entre las distintas esferas de la vida y hacerlo a nivel local.

Volodia, en ese sentido, es para nosotros un cierto tipo de punto de partida, por lo menos para generar algún debate interno y llevar a cabo las acciones que nos permitan hacer crecer nuestras distintas propuestas musicales, caminando hacia el logro de objetivos apoyándonos unos a otros.

Y es aquí que la música es importante, pues cuando uno puede entenderse, emocionarse y comunicarse a través de ella, el lazo que crea puede llegar a ser indestructible. Finalmente, es un medio a través del cual se dice acá estamos, presentes y vivos. La música es alma y fuerza y se encuentra en el centro de la vida. A veces se pierde eso y pasa a ser un mero accesorio. Hay que desconfiar de quien no disfruta la música.

A todo esto, lo que se necesita son más que buenas intenciones, siempre muy fácil de pregonarlas a los cuatro vientos, pero difíciles de llevar a la práctica. Es necesario hacer las cosas. Y acá vuelvo a mi pregunta inicial: ¿Qué es la ventana de Volodia? Sinceramente, espero que sea más que buenas intenciones.